El Grito de Dolores fue una terrible Declaración de Guerra
"Grito" una palabra escogida por los propios conspiradores"
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Gto. "El Grito de Dolores" no fue una fiesta. Fue una terrible declaración de guerra que colocó a los implicados ante la mayor responsabilidad de su vida. Eran "delincuentes atrocísimos" como los calificaron en los expedientes criminales de la causa.
Cometían entre otros los siguientes delitos graves:
Traición al virrey y a la corona.
Eran amotinados, levantados, asonados, tumultuarios y perturbadores de la paz pública. Delitos todos, que en los términos de las Leyes de Castilla y de la Novísima Compilación Indiana, vigentes y aplicables en Nueva España, traían aparejada la pena de muerte.
A 198 años de distancia, justo es, que entendamos la verdadera naturaleza jurídica de "El Grito":
Descubierta la Conspiración de Querétaro y aprehendidos todos sus conspiradores desde el 13 de septiembre de 1810.
Habiendo Ignacio José de Jesús Pedro Regalado de Allende y Únzaga (nombre completo) intrerceptado, por mera casualidad, la orden de aprehensión librada en su contra por el Intendente de Guanajuato, se dirigiío a Dolores en la búsqueda del Padre Hidalgo, que desde el 14 de septiembre lo alojó en su casa.
El 15 de septiembre el Intendente Juan Antonio de Riaño y Bárcenas mandó un piquete de soldados a la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores a vigilar y en su oportunidad a aprehender al Cura Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte (nombre completo) y demás implicados. Ciorcunstancias todas que obligasron a los implicados a precipitar el Grito, sin perjuicio que lo habían proyectado para el próximo 2 de octubre.
Se les presentó el "ahora o nunca" y se lanzaron a la lucha. Si Hidalgo no dal El Grito en Dolores, esa madrugada, la Historia de México fuera otra.
"Grito" es un término escogido por los conspiradores de San Miguel El Grande, para representar el momento y el acto de estallar la revolución y se dio a las cinco de la mañana del domingo 16 de septiembre de 1810, según lo declara el propio Padre Hidalgo, al responder la tercera pregunta que se le articuló en el interrogatorio a que se le sujetó en los autos del juicio del "mixto fuero", esto es, militar y religioso, en el que resultó condenado a muerte de "la peor manrera que pueda excogitarse" según rezan los puntos resolutivos.
Parado el Padre Hidalgo en el pórtico de su Parroquia antes de dar El Grito, produjo una arenga, que algunos califican como su Primer Manifiesto Verbal.
Cometían entre otros los siguientes delitos graves:
Traición al virrey y a la corona.
Eran amotinados, levantados, asonados, tumultuarios y perturbadores de la paz pública. Delitos todos, que en los términos de las Leyes de Castilla y de la Novísima Compilación Indiana, vigentes y aplicables en Nueva España, traían aparejada la pena de muerte.
A 198 años de distancia, justo es, que entendamos la verdadera naturaleza jurídica de "El Grito":
Descubierta la Conspiración de Querétaro y aprehendidos todos sus conspiradores desde el 13 de septiembre de 1810.
Habiendo Ignacio José de Jesús Pedro Regalado de Allende y Únzaga (nombre completo) intrerceptado, por mera casualidad, la orden de aprehensión librada en su contra por el Intendente de Guanajuato, se dirigiío a Dolores en la búsqueda del Padre Hidalgo, que desde el 14 de septiembre lo alojó en su casa.
El 15 de septiembre el Intendente Juan Antonio de Riaño y Bárcenas mandó un piquete de soldados a la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores a vigilar y en su oportunidad a aprehender al Cura Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte (nombre completo) y demás implicados. Ciorcunstancias todas que obligasron a los implicados a precipitar el Grito, sin perjuicio que lo habían proyectado para el próximo 2 de octubre.
Se les presentó el "ahora o nunca" y se lanzaron a la lucha. Si Hidalgo no dal El Grito en Dolores, esa madrugada, la Historia de México fuera otra.
"Grito" es un término escogido por los conspiradores de San Miguel El Grande, para representar el momento y el acto de estallar la revolución y se dio a las cinco de la mañana del domingo 16 de septiembre de 1810, según lo declara el propio Padre Hidalgo, al responder la tercera pregunta que se le articuló en el interrogatorio a que se le sujetó en los autos del juicio del "mixto fuero", esto es, militar y religioso, en el que resultó condenado a muerte de "la peor manrera que pueda excogitarse" según rezan los puntos resolutivos.
Parado el Padre Hidalgo en el pórtico de su Parroquia antes de dar El Grito, produjo una arenga, que algunos califican como su Primer Manifiesto Verbal.
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